martes, 4 de septiembre de 2012

punto negro

Los que conoceis mi tierra, sabeis que el verano, más que una estación, son unos cuantos días sueltos que hay que saber ver y aprovechar entre abril y octubre.
Esta misma mañana, mientras estaba tumbada sobre la arena disfrutando de mi verano, pude observar el comportamiento de, al menos cuatro parejas, todas de edades distintas. Una de ellas estaba acompañada de sus dos hijos, otra era una pareja de jubilados que comieron juntos bajo el pinar, otra estudiaba y tomaba notas en un catálogo de IKEA, y la otra la formaban dos chicos más jóvenes.
Y me llamó la atención que, todas las mujeres , salvo la de la pareja más joven, que apenas se alejó de la boca de su chico, terminaron volcando su atención en la espalda de sus compañeros para poner todo su empeño en un ritual de dudoso gusto: extraer puntos negros...
No es la primera vez que lo veo, pero me llamó la atención que tres parejas estuvieran inmersas en el mismo ritual , casi al mismo tiempo. Ellos, relajados en sus toallas, se dejan hacer como si fueran una cría de chimpancé a la que su madre le practica la limpieza del día.
La verdad es que son muchos los animales que practican el acicalamiento social, y con él, estrechan los lazos familiares y de pareja. Pero, hasta esta tarde yo pensaba que entre nosotros, los humanos, el acicalamiento en cuestión, lo practicábamos de manera invidual y en privado.
He de decir que yo no he tenido nunca una pareja con puntos negros en la espalda, pero también es cierto que la espalda de las personas con las que he estado sólo ha llamado mi atención para admirarla por su fuerza e imaginar abrazos aún más fuertes, para masajearla, para acariciarla, para besarla... y, tal vez en alguna ocasión y tras la petición correspondiente, para rascarla o extender alguna crema o pomada... Tal vez lo que más se le acerque sea enjabonarla durante un baño, en la intimidad, pero lo de los puntos negros (y en la playa!!!) no termino de verlo...
Y es que no imagino, ni quiero, a mi pareja acercándose a mi espalda y haciendo lo propio con ese dichoso granito que me he visto por la mañana al salir de la ducha y que he tardado en camuflar, al menos, media hora. Es, en mi humilde opinión, poner en evidencia, delante de un montón de semejantes, la falta de higiene de tu chico.
Pero, ¿y si estoy equivocada? Por lo que he leído esta misma tarde, entre humanos, aquellas personas que se acicalan además de tocarse, son vistos como mejores padres, más enamorados y comprometidos con sus parejas, que los que se limitan sólo a tocarse...
Así que a lo mejor, es ese mi punto negro, ... Y, tal vez, por eso soy yo, la única que está sola en la playa observando cómo se acicalan los demás humanos...




domingo, 2 de septiembre de 2012

septiembre

Desde niños nos meten en la cabeza que en septiembre empieza la vida; todo empieza en septiembre: el curso, el trabajo, el gimnasio, los coleccionables, ...
Aunque no tengas un trabajo estándar y tu calendario no esté sincronizado con este modo de vida, da igual, sigue empezando todo en septiembre; y no adaptarse a este ciclo, significa estar fuera de él, lo cuál es aún más difícil, te conviertes casi en un fuera de la ley...
Yo, en mi trabajo (cuando lo tengo), no tengo un calendario al uso, para mí hace años que en realidad en septiembre no empieza nada, pero da igual, aunque mi ritmo vaya al margen, sigo estando presa del todo empieza ahora... Y por ello en septiembre es más duro que en agosto pasar los lunes al sol, es más fácil sentirte inútil y culpable (sin trabajar, estás haciendo algo que no deberías estar haciendo, y en septiembre menos que nunca...); estás fuera...
Pero hoy me quedo al margen de la ley, no quiero volver a la realidad de este crudo mes. Hoy no, hoy elijo seguir soñando con el verano!!!




jueves, 30 de agosto de 2012

Hecho a mano

Odio hacerle un regalo a alguien a quien quiero y que no le guste o tenga que cambiarlo. Nunca me ha gustado buscar cualquier detalle para salir del paso, porque un regalo es mucho más que un objeto; es la mejor manera de decirle a esa persona lo mucho que le quieres o lo bien que le conoces. Y, como script girl que soy, no puedo perdonarme que alguien crea que no le he observado lo suficiente...

Yo, salvo escasas excepciones, nunca regalo ropa. Creo que es un trauma adquirido por recibir, durante años y años, pijamas y calcetines la mañana del siete de enero, sin haberlos incluido nunca en la carta a los Reyes Magos. Me parece demasiado útil para ser un auténtico regalo.

Pero qué se le regala a una amiga apasionada de los trapos (y que tiene de todo!!!) si no se le regala ropa...
tal vez algún complemento... algo personal... o hecho por mí... eso sí es personal...

Busco en mi caja de abalorios y escojo cordón de ante morado, unas cuantas cuentas de plata balinesa y una catrina, también morada.



Pruebo a combinar las cuentas... unos cuantos nudos y lista...


Una "pulsera catrina"!!!

Por si acaso no le convence la calavera, compro unas plumas en tonos turquesas, hilo encerado del mismo tono y unas cuantas bolas plateadas y completo el regalo con unos pendientes de plumas, tan de moda ahora.


Espero que le guste; porque este regalo no podrá cambiarlo...

martes, 28 de agosto de 2012

El raccord del día a día

Mi mejor carta de presentación y la de este blog, que hoy nace, es este artículo que escribió un amigo de una amiga en La Voz de Galicia hace ya algún tiempo. El mismo día que cayó en mis manos me pareció buena idea reflejar  y compartir todos aquellos retazos del día a día que llaman mi atención. Momentos que pueden carecer de coherencia al verse de uno en uno y desordenados, tal y como llegan a mi, pero que sin duda, tienen la coherencia de una mirada sobre la vida...


Script girl

Xurxo Melchor
21/4/2011
Me encantaban los cómics de Superlópez. Ese Superman hispano chapuza y cutre que en lugar de volar sobre la Gran Manzana lo hacía sobre El Masnou y Barcelona. Entre mis historias preferidas están sin duda El señor de los chupetes y La gran superproducción. Leyendo esta última fue la primera vez que vi un cargo cuyo significado estuvo muchos años dándome vueltas en la cabeza. La script girl. En el tebeo, la chica a la que le habían dicho que se encargaría de esa función no paraba de preguntarse qué demonios es una script girl. Y como en el cómic no lo aclaraban yo estuve muchos años haciéndome la misma pregunta. Tiempo después supe que es la que se ocupa de que la historia que se rueda tenga coherencia. Porque las películas o las series se ruedan de manera desordenada. Escena a escena. Y alguien tiene que velar porque a los personajes no les cambie la ropa que llevan, el peinado o tengan un botón de la camisa abrochado que antes estaba abierto. Una amiga de una amiga es script girl. Y hablando con ella de su trabajo empecé a pensar que la vida es también como una película o una serie. También se rueda de forma desordenada. Y a todos nos haría falta una script girl que le diese coherencia a nuestra existencia. Que nos recordase cada día, cada instante, que habíamos decidido no hacer tal cosa o tal otra. Que levantase la voz cada vez que volviésemos la vista atrás y nos entrasen ganas de desandar todo el camino. De caer por el mismo barranco. Lo he decidido. Quiero una script girl en mi vida.
http://www.lavozdegalicia.es/arousa/2011/04/21/0003_201104A21C12992.htm?utm_source=buscavoz&utm_medium=buscavoz